“Concesionarios no quieren queso, sino salir de la ratonera”

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Por Alfredo Guevara

Por el elevado costo de operación, no ser sujetos de crédito por empresa, armadora o arrendadora, falta de liquidez, no tener capacidad de pago entre otros conflictos que se han presentado, concesionarios del transporte público malbaratan sus concesiones, admitió Ramón Hernández Manríquez.

Si bien no está autorizada la compra-venta de concesiones para la prestación del servicio de transporte público y, aunque el acuerdo se da entre las dos partes, el valor del permiso de la autoridad para dedicarse a esa actividad oscila entre 500 y 600 mil pesos, dependiendo del ingreso en ruta, apuntó el Presidente de Unión Sindical del Transporte, Rutas Verdes.

De manera literal, expuso que los concesionarios “ya no quieren queso, sino salir de la ratonera”, por eso están dispuestos a malbaratar la concesión porque ya no quieren seguir en la actividad, aunque desafortunadamente, tampoco hay quien la adquiera por lo caro que representa el costo de operación de la unidad.

“Si bien el Gobierno del Estado les pide que se involucren en el marco legal sino los amenaza con cancelar la concesión, los prestadores del servicio no tienen un millón de pesos o 750 mil pesos para comprar una nueva unidad, por eso mejor dicen, ahí está la concesión” aseveró.

Hernández Manríquez  descartó la posibilidad de que la prestación del servicio se privatice, con la incursión de la iniciativa privada, por considerar que  al transporte público no le entran los empresarios, “porque ellos le tiran a ganar ganar, no le juegan a perder y la realidad de las cosas es que aquí le pierden” sostuvo.

Confirmó las concesiones del transporte se están malbaratando, donde los titulares quieren retirarse y dedicarse a otra cosa, aunque insistió “desafortunadamente no hay quien las quiera, porque esto es un espejismo, entran decididos, pero cuando ven la realidad de las cosas, a los tres meses ya se quieren retirar” subrayó.

Señaló que cuando se sabe de alguien que desea deshacerse de su concesión, se hace del conocimiento a los interesados “y ya ellos platican y se ponen de acuerdo”.

En lo personal, dijo desconocer en cuanto se cotizan las concesiones del transporte, “porque yo no  las vendo”, aunque estimó que dependiendo de los ingresos de la ruta”.

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