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Martín Sánchez Treviño – Las bailarinas de Egidio

Si de investigaciones en contra de gobernantes se trata es saludable que el ex Fiscal Electoral, Santiago Nieto documente los hechos relacionados con ex gobernadores de Tamaulipas de la talla de Manuel Cavazos Lerma, incluso desde quien o quienes lo becaron a el y a su sucesor Tomás Yarrington Ruvalcaba para estudiar en el afamado Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey. Así como los capitales financieros, políticos y delictivos que amasados entre 1993 y el 2004 cuando desempeñaron el cargo de gobernadores.

Lo mismo que la administración del ex Gobernador Egidio Torre Cantú, digo administración porque no hubo indicadores de que haya gobernado Tamaulipas. Que lo mismo se coludió con quienes ejecutaron de 24 balazos a su hermano -que no era una perita en dulce pues cuando lo acribillaron vestía unas botas marca “Don Cuco”-, que únicamente se elaboran en la Ciudad Fronteriza de Mier, en la frontera Chica Tamaulipeca.

Pero además salió bueno para los centavos, que es lo que debería investigar Nieto y su equipo de colaboradores sin mencionar los actos de omisión en los que incurrió durante la pesadilla de los 6 años del tránsito de su gris administración, su miseria fue tal que a los familiares de las víctimas del delito ni siquiera fueron escuchados menos le dio una despensa.

No obstante, sí creó a través de su hija mayor un instituto de danza denominado “Onda Urbana” que recorrió las principales ciudades tamaulipecas, donde además de bailar le dio rienda suelta a la bohemia y otros complementos propios del arte moderno. Desplazó incluso al glorioso Conjunto Típico Tamaulipeco, por la mente de la familia del ex gobernante paso la posibilidad de que hiciera las veces la danza de la hija del primer matrimonio de Egidio, en lugar del grupo de bailarina y bailarines surgido durante el gobierno de Norberto Treviño Zapata.

Pero si lo que busca la federación es ir sobre quienes disienten en su manera de pensar y gobernar, entonces se trata de fobias extrañas propias de niños y adolecentes con el debido respeto a estos grupos.

La verdad es que hay mucha tela de donde cortar, ahora qué si trata de joder, que hagan lo propio, más, sin embargo, únicamente se reafirma el perfil “chicharronero” de Cuarta Deformación.

En otro orden, nada se supo de la carpeta de investigación que habría iniciado la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas, por los churros y pachecas que introdujo un Ingeniero de una prestigiada constructora que trabaja en el Complejo Estatal de Seguridad Pública, junto con un grupo de albañiles. Son los mismo que laboran en la edificación de la Universidad de Seguridad y Justicia.

O bien, será entonces que el Vicealmirante Augusto Cruz Morales, titular de la Secretaría de Seguridad Pública se hace de la vista gorda para que los obreros avancen con turnos doblados y cruzados, o es que acaso ese asunto no están en los protocolos de

seguridad de la propia dependencia ?. De lo contrario no esta lejana la posibilidad de que los mismos albañiles y el ingenierito introduzcan un coche bomba, como ocurrió en el verano del 2010. Por lo mismo, Cruz Morales deberá entender que el horno no está para bollos.

De por sí los agentes de la Policía Estatal no se hacen respetar, en la calle parecen ebrios, atraviesan las patrullas en tiendas de conveniencias, invaden uno y otro carril en las calles y boulevares, se pasan los altos para llevar a tiempo el lonche a sus compañeros. Durante el año anterior fueron cientos las patrullas y vehículos oficiales de esa dependencia, que registraron accidentes en su mayoría imprudenciales.

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