“Nos tenemos que levantar”: padre de parroquia de Santa Cruz une a sus feligreses, tras el derrumbe del techo y el dolor

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Por Roberto Aguilar Grimaldo

Ciudad Victoria.- Con misas en instalaciones facilitadas por una escuela, el rezo de un novenario y la guía espiritual del padre Ángel Vargas, los feligreses continúan la vida de iglesia en la Parroquia de la Santa Cruz, en Ciudad Madero.

No ha sido nada fácil, desde el derrumbe del templo católico que costó la vida de 12 personas, la tarde del pasado domingo 1 de octubre.

Cuando el padre Ángel iniciaba una misa de bautizos comunitarios, la techumbre se desplomó sobre los asistentes.

Hubo caos, mucho dolor y muertes. Fue una primera semana con días de maniobras de muchos trabajadores y rescatistas, se sacaron toneladas de escombros, se realizan peritajes, la sociedad se solidarizó y poco a poco con la guía espiritual del padre Ángel Vargas y Pablo Galván, la comunidad parroquial comienza a dar sus primeros pasos para mantenerse unidos y firmes.

Al oficiar una misa, el párroco Ángel Vargas exhortó a los feligreses a mantenerse firmes en la fe: “Nos tenemos que levantar, primero como Iglesia, después pensaremos en una construcción”.

Fue en las instalaciones de la Escuela Working Hands, que se ubica a menos de una cuadra de la parroquia, en la calle Chihuahua #103, de la colonia Unidad Nacional.

El párroco fue recibido en la cancha de básquetbol del plantel educativo. El lugar estuvo lleno, con gran presencia de niños.

En la homilía, el sacerdote recordó la tragedia, “hoy estamos y debemos estar juntos en torno a Cristo en la eucaristía, tenemos que dar fruto, y el primer y gran fruto es el estar unidos como una familia que somos, aceptando nuestra realidad: ¡Nos pasó, nos pasó! Nos duelen muchísimo las personas que se han ido, por supuesto, pero nosotros tenemos que seguir un camino que nos lleve a Dios”.

Y agregó: “Ellos se han adelantado en un lugar sagrado y entendemos que Dios les ha abierto las puertas del paraíso, eso lo entiendo yo, así lo creo. Para poder ir ustedes y yo a ese lugar hay que joderte, y le vamos a joder fuerte. No vamos a dejar que una situación como esta, ni merme nuestra fe ni disminuya nuestra confianza”.

También recordó al padre Gómez, a quien se refirió como quien levantó una iglesia de la nada, y ahora les corresponde también a ellos levantarse. Destacó y agradeció el apoyo de mucha gente que lo arropa, y que incluso le han brindado sus casas, así como al padre Pablo Galván, a quien consideró que se ha portado como un buen hermano y el mejor vicario que le pudo tocar.

También dirigió parte de su mensaje a los niños, en su propia forma de expresarse; les ofreció ejemplos de cuando tienen exámenes en sus escuelas y deben dar respuestas, así hay que responder a Dios en estos momentos de tristeza, como un examen de vida, y exhortó a todos a no violentar la vida de los demás.

“Para dirigirnos a los demás, la pregunta clave es ¿cómo estás? Estoy junto a ti, aquí estoy para lo que necesites; cada quien busque sus propias respuestas, cada quien vivirá lo que tenga que vivir con base en su experiencia”.

Durante el saludo de la paz, los niños y adultos le brindaron mucho afecto al sacerdote, y después, al concluir la ceremonia religiosa, se escuchó el tema “Confío en ti”.

Este lunes 9 de octubre se realizó el octavo rezo del rosario, al continuar la Novena por las víctimas de la parroquia.

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