Pugnas en Congreso de Tamaulipas, reto de Américo Villarreal

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Roberto Aguilar Grimaldo

Ciudad Victoria.— Al asumir el cargo de gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya (Morena) este sábado, enfrentará retos en política para aminorar la intensidad de los conflictos en el Congreso estatal por la división de fuerzas, además en seguridad y educación para potencializar el crecimiento, consideraron analistas y académicos.

“El principal reto del gobernador entrante será encontrar la fórmula y el estilo de conducción política que aminore la intensidad de los conflictos parlamentarios, sustentado en el planteamiento de una agenda de prioridades estatales que busque la construcción de acuerdos mínimos con las otras fuerzas partidistas”, expuso el analista político y académico Javier Ramírez Gutiérrez.

Explicó que el gobernador entrante deberá convivir durante dos años con una Legislatura que no fue electa en el mismo proceso electoral que él.

“Muy probablemente observaremos, al principio de la administración, escarceos y muestras de poder entre grupos parlamentarios que buscarán negociar en términos favorables reformas necesarias para empujar un nuevo plan de gobierno”, dijo.

Ramírez Gutiérrez, politólogo por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y catedrático en el Colegio de Tamaulipas y la UAT, planteó que el conflicto inicial será inevitable, “pero lo que resta de 2022 y todo 2023, años en los que no hay elecciones locales ni federales, representan una excelente oportunidad para impulsar una agenda básica entre todos los partidos, sin que eso arriesgue las posiciones partidistas y las banderas de conflicto que enarbolan cada parte”.

El doctor en Ciencias Administrativas y máster en política y gobierno, Luis Lauro Carrillo Sagástegui, recordó que Américo Villarreal ganó las elecciones en un ambiente políticamente adverso, mismo que se ha extendido hasta la víspera de su toma de posesión, y es posible que siga en los primeros años de gobierno.

“Enfrenta un problema político e institucional de recuperar y reparar un aparato que fue modificado para que el que gobierne no modifique ni revise lo que hizo el gobierno anterior, por lo que será clave lo que ocurra en el Congreso, donde hasta ahora el PAN ha ganado terreno, pero ese comportamiento puede cambiar al no estar presente el Poder Ejecutivo que los respalde. El mayor reto del nuevo gobernador de Tamaulipas será recuperar su capacidad de maniobra”, afirmó.

El especialista recordó que, entre las principales acciones de la administración que concluye, está la reforma a la ley para dotar de atribuciones extra a la Fiscalía General de Justicia del Estado de Tamaulipas y la Fiscalía Anticorrupción, así como la obtención de influencia en otras instituciones como la Auditoría Superior del Estado y el Poder Judicial del Estado.

“En el caso del gobierno que inicia Américo Villarreal, la herencia de esta estructura politizada de organismos autónomos constituyen el principal reto presente, dado que podría generar un problema serio de gobernabilidad, como se observó en el conflicto entre el Tribunal Electoral del Estado de Tamaulipas y el Poder Judicial del Estado, en relación con la designación de la diputación permanente en el Congreso local.

“Esta circunstancia lleva a incorporar a la agenda la paulatina desinstalación del cabecismo de los institutos autónomos, lo cual es una tarea que no está libre de desgaste, no es para nada sencilla, dado que necesitan recuperar influencia en un Congreso hasta ahora dividido”, indicó.

La seguridad

De acuerdo con Carrillo Sagástegui, con las reformas recientes a la fiscalía estatal, “el papel del gobierno del estado quedaría reducido y no será posible recuperar la tutela de uno de los aspectos fundacionales: la seguridad”.

En este tema, el académico Javier Ramírez indicó que un cambio de gobierno implica un cambio en políticas de seguridad: “Tiene también un cambio inmediato y muy visible, el cambio de los mandos policiacos a nivel estatal, pero también en el nivel regional y municipal”.

Recuerda que en Tamaulipas prevalece un acuerdo gubernamental desde 2013, sobre el mando único que crea una policía única con mando estatal.

“La policía estatal suplió a los cuerpos policiales municipales, y si bien hay avance en el desarrollo de las instituciones, hay reformas y cambios que deben y pueden seguir impulsándose; el cambio de administración estatal debe revisar qué fue lo que efectivamente funcionó y mejorarlo”, expuso el experto.

El académico consideró que en este reto es relevante la consolidación de cuerpos de seguridad orientados y especializados a la atención de delitos del fuero común, donde resaltan expresiones de violencia de género y violencia familiar, expresiones sociales que al concentrarse en el combate al crimen organizado fueron dejadas de lado y que dañan también el tejido social.

Otras prioridades

De acuerdo con el académico Carrillo Sagástegui, el gobernador entrante debería contar con tres importantes objetivos: “Dar respuesta a la gestión del agua, la seguridad estatal y la transformación del Sistema Tamaulipeco de Salud, lo que podría constituir el gran proyecto del sexenio, el cual cuenta con un grado de complejidad alto”.

Un reto relacionado con la pandemia de Covid-19 y el efecto en el aprendizaje escolar, lo aborda Javier Ramírez, quien considera que implica poner en movimiento algo más que el aparato docente y la burocracia educativa.

El analista consideró que la nueva administración estatal lo debe ver como una oportunidad: “Encabezar un movimiento donde se motive a actores sociales a colaborar en la educación de las niñas, niños y jóvenes con rezago será una acción que motive a apoyar a la nueva administración hacia una ruta positiva, abonando a una nueva relación con la sociedad”.

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