Territorios Baldíos

Editoriales Off 28

Darío Fritz

Avestruces

Las buenas noticias en el periodismo son como esos personajes a los que amigos o familiares escuchan con apatía porque relatan sus penas y pesares diarios, y no hay palabra de confort alguna que pueda modificar su decepción de la vida que han construido. El periodismo, se cree aún, está hecho del conflicto y el drama, y eso relata. Que recurra al optimismo sólo es por coyunturas ajenas al oficio, vinculadas a tomar partido por una causa. Aunque no debería ocurrir, se da. Las líneas editoriales aportan en esos casos a sacar partido y por lo tanto a dejarse llevar con ojos ciegos hacia bandos que rompen con el equilibrio para las que están hechas. Propagandizar. En 2004, cuando José Gutiérrez Vivó compra El Heraldo de México y en pocas semanas lo sepulta para fundar Diario Monitor, entre la información que más le interesaba difundir estaba una página con cinco o seis notas que relataran expresamente noticias optimistas. Una manera de alimentar un oasis entre tanto alarido, criminalidad, hipocresía, manipulaciones, que pueden destilar las páginas de un periódico o los noticiarios de radio y televisión. En la redacción nos mirábamos incrédulos por tanto énfasis. Pero fue un adelantado. Con la masificación digital esto de ser light con la información se ha vuelto una necesidad. Se ha descubierto que a las audiencias les viene como anillo al dedo saber de enseñanzas para ser felices, qué significa la rosca de Reyes o quién es el rico mayor de Shark Tank México. Puede destacar más que la indagación sobre los recursos económicos de la criminalidad, la gentrificación en una colonia o la evasión impositiva en la transferencia de futbolistas. Hasta ha proliferado con cierto éxito vanidoso en círculos universitarios y de organizaciones que reúnen periodistas, el denominado Periodismo de Soluciones, es decir, además de contar la historia, ser propositivos. Ese es su aporte, dar vueltas alrededor de la noticia, como el perro da círculos para morderse la cola. ¿Cuál será la solución que ofrece para acabar con la matanza israelí de palestinos?

La buena noticia para estos días de inicios de año es que no hay noticias. La intoxicación de información decae. Nos movemos lentos y hasta logramos quitarle horas de trabajo al celular. Pero de pronto nos desentumecemos y aparecen decenas de muertos por aquí, celebridades que fallecen, pero también noticias alentadoras. Lo extraño es que en este caso no habitan la trivialidad. Como la incapacidad de un aspirante ultraderechista mexicano para reunir más de 900 mil firmas y así candidatearse a presidente. Con los ejemplos que recorren el mundo de outsiders aupados por medios de comunicación influyentes y el desencanto ciudadano con sus gobernantes, debería celebrarse para los fines de la salud democrática la decisión adoptada por el INE y el tribunal electoral. Aunque por ello lo más insensato sería bajar la guardia. Detrás de esa derrota hay personajes e intereses que no dejan de moverse. Y que como el avestruz, aunque ponen los huevos en un lugar, se dejan ver lejos de allí para no ser descubiertos. Que dos expresidentes y una candidata presidencial hayan aplaudido el triunfo electoral de Javier Milei en Argentina, lo expresa contundente.

“Los asuntos importantes, para mañana”, decían irónicos los griegos. La frase la tomaban de Arquias, un tirano de Tebas que en medio de una fiesta se excusó así para no leer el mensaje donde le advertían que se preparaba un complot en su contra, el cual le costaría la vida. En política, procrastinar puede ser letal.

@DaríoFritz

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