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Carlos López Arriaga – Escaños a la vista

En su conferencia de los lunes, el dirigente estatal del PRI SERGIO GUAJARDO barajó nombres de quienes aspiran al senado dentro de la trinchera tricolor.

La nota es que destapó a siete. Tres mujeres, la comunicóloga de Nuevo Laredo YAHLEEL ABDALA, la abogada maderense MONTSERRAT ARCOS y la también licenciada en derecho PALOMA GUILLEN, de Tampico.

Dos exalcaldes cuerudos, el agrónomo ENRIQUE CÁRDENAS, el abogado ALEJANDRO ETIENNE, su colega riobravense EDGAR MELHEM y el economista de Matamoros BALTAZAR HINOJOSA.

Tratándose de una charla informal, en el ambiente relajado de un almuerzo, hay razones para pensar que GUAJARDO mencionó a quienes le vinieron a la mente en ese momento. Tiene mucho de circunstancial la lista.

No faltará quien pregunte por qué no mencionó al ciudadano ALEJANDRO GUEVARA, oriundo de Mante.

El todavía diputado federal que en el último bienio ha sido aspirante fallido a dos cargos de primera línea, la gubernatura y la dirigencia estatal del partido. Con más ruido que nueces en el primer caso y un tanto desaliñado en el segundo.

Parece un gesto amable (y se diría que hasta inevitable) la inclusión de BALTAZAR, también perdedor en la justa gubernamental de 2016.

Estrellas rutilantes del tránsito sucesorio entre 2015 y 2016, ni GUEVARA ni HINOJOSA se observan hoy pertrechados con suficiente pólvora para presentar batalla en 2018.

En el caso de GUEVARA porque resultó un reverendo fiasco el pretendido apoyo del presidente PEÑA NIETO.

Argumento fantasmal con que atrapó incautos por montones hace apenas un par de años, cuando llenó de costosos espectaculares caminos y veredas.

Toneladas de papel couché con su nombre y estampa cuyo financiamiento nunca se aclaró y a la postre resultaron absolutamente improductivas. Sin resultado a la vista.

De BALTAZAR hay poco que añadir. Menos ahora que su presunto apoyo, LUIS VIDEGARAY, entró y salió del gabinete, fue y vino de Hacienda a Cancillería.

Cayó y se levantó ya muy endeble, para luego autodescartarse como prospecto a la presidencia.

Todavía es fecha que los seguidores de HINOJOSA se preguntan por qué no se quedó en Tamaulipas, haciendo faena para reconstruir el partido.

Y por qué no puso manos a la obra, a fin de preservar el tejido interno de organizaciones y sectores, reagrupando gente y administrando ese capital político expresado en medio millón de votos.

Nada de esto ocurrió. Puntual regresó a su curul, botó el arpa, se automarginó de la vida política regional y desapareció entre las sombras de San Lázaro.

Nos dejó por estampa postrera, aquella imagen memorable donde clava su mirada oblicua en la mesa del almuerzo, mientras el café se enfría, entre el silencio de los reporteros y la sonrisa nerviosa de FELIPE GARZA.

Y bueno, sin excluir la posibilidad de que otro nombre pueda ser añadido a dicha lista, la candidatura masculina del PRI al senado podría quedar entre ETIENNE, CÁRDENAS y MELHEM.

Más técnico el primero, más bragado el segundo, punto medio el tercero. Los tres son cartas locales, tienen trayectoria y se conservan vigentes por méritos propios. No por padrinazgos ocasionales que a la postre resultan de oropel.

En cuanto a la nominación femenina, cabría pensar en quien trae mejores números, YAHLEEL, MONTSERRAT o PALOMA. Sin descontar, por supuesto, sus capacidades.

La insistencia de GUAJARDO es que “no habrá dedo”. Se impone esperar a que nos platique el método.

¿Competencia interna al estilo albiazul?, ¿O selección basada en encuesta, como lo está haciendo MORENA?

Hasta donde se sabe, las encuestas serían una herramienta de referencia, pero no el factor decisivo. Servirían, en todo caso, para orientar la decisión. El formato, pues, que podría ser por convención de delegados o voto directo de consejeros.

BUZÓN: lopezarriaga21@gmail.com

WEB: http://lopezarriaga.blogspot.com

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