Misión cumplida

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Por Edgar Jaramillo Alanís

Luego de recorrer miles y miles de kilómetros por carreteras de la zona centro del estado, el profesor Vicente Cepeda Caballero hace un alto en el camino, hace un alto total para tramitar su jubilación como docente de Educación Física, y agradece a Dios el haber podido terminar su encomienda sin incidentes, ni accidentes tras intensos 32 años de servicio con impecable trayectoria.

Egresado de la Escuela Normal Superior de Tamaulipas (uniformes cafés), Generación 1981-1985, compañero de Martín Ezequiel de León, Rubén Alvarado, Juan David Puente, Martha Josefina Martínez, Enrique Segura, José Alfredo Salceda, Laura Nohemí Hernández, Iraís Quilantán, entre otros, Cepeda Caballero inició su encomienda como docente el 1 de septiembre de 1985 en la escuela primaria “Ignacio Ramírez” de Los Mochis, Sinaloa, pero dos años después regresó a ciudad Victoria para estudiar la Licenciatura de Educación Física de 1987-1989.

“Al concluir mis estudios en la Normal Superior viajé, aproximadamente 14 horas a Guadalajara y otras 14 a Los Mochis, tenía 22 años de edad y cuando uno es joven quieres hacer muchas cosas, te quieres comer el mundo. Recuerdo que llegué con 22 horas a la primaria “Ignacio

Ramírez” que tenía una población de 700 alumnos, participé en Concursos de Escoltas, en eliminatorias de Ligas Deportivas Escolares siempre buscando trascender con mi escuela”, agrega.

Familiar directo del ilustre maestro tamaulipeco Arquímedes Caballero Caballero, recuerda una anécdota cuando ya trabajaba en Los Mochis.

“Antes, todos los trámites se hacían en la ciudad de México, cambios de estado o préstamos, y mi madre me dijo un día, ve a ver al profesor Arquímedes Caballero, para que te ayude, y te regreses pronto a Tamaulipas, fui a su oficina a la Secretaría de Educación Pública, personalmente me atendió, pero me dio largas, tiempo después pude regresar a ciudad Victoria llegando en 1987 a la escuela primaria Redención del Proletariado, Vespertina, de la colonia Mainero”.

Como maestro de clase directa Vicente Cepeda trabajó en la Club Rotario Vespertina de 1988-1994, y por las mañanas en la República de Chile y Martin Luther King. Arturo Garza Arcos (qepd) y Alfonso Brussolo (qepd) fueron sus primeros Conductores del Programa de Educación Física, como Supervisores tuvo de jefes a Ignacio Arriaga, Francisco Javier Sánchez Saldivar y Jorge Reyes Dragustinovis.

De 1994-1997 fue Conductor del Programa de Educación Física, Zona Centro Rural No. 8, de 1997-2002 Supervisor 14 en Santander Jiménez, y de febrero de 2002 a la fecha, Supervisor 16 de Padilla, San Carlos y San Nicolás.

Externa que como supervisor de Jiménez así como en la Supervisión de Padilla, San Carlos y San Nicolás, solo le quedan satisfacciones, gratos, bonitos recuerdos, vivencias y experiencias.

“Afortunadamente nunca me sucedió un incidente ni accidente tras recorrer diariamente miles y miles de kilómetros; en Jiménez trabajé y visité a mis maestros en los ejidos Ignacio Allende, Libertad Campesina, Nicolás Bravo, Guadalupe Victoria, La Guía del Porvenir. En Padilla, San Carlos y San Nicolás participamos en diferentes eventos cívicos y deportivos en los ejidos Flechadores, Rincón Murillo, Corralejo, La Gavia, La Gloria, Barranco Azul, Plan de Ayala, La Soledad, Francisco I. Madero, Las Conchas, Puerto Rico, entre otros”, agrega.

En lo laboral se va tranquilo, contento y satisfecho, “porque en lo deportivo se hicieron cosas muy buenas, con excelentes resultados; ahí está la escuela de Badminton que tiene trabajando el profesor Ángel Gallardo trascendiendo a nivel nacional e internacional con niños de escasísimos recursos de diferentes ejidos. Además también han participado atletas de gran nivel en Juegos Deportivos Nacionales Escolares en lanzamiento de disco y bala”.

Agradecido con la vida, especialmente con Dios, con sus padres por haberle brindado estudio, su esposa e hijos por aguantar tantos años sus ausencias en momentos tan importantes como aniversarios, cumpleaños o eventos especiales, Cepeda Caballero, agrega que “es parte de la vida, parte del trabajo, pero todo tiene su recompensa. También agradezco a las autoridades educativas por su apoyo para poder tramitar mi jubilación, a mis amigo y a mis compañeros supervisores”, concluye.

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